“Uno, generar una mayor transparencia en los ingresos, sin interferir en la autonomía de las entidades religiosas; y Dos, generar incentivos tributarios a nivel corporativo y personal a las donaciones realizadas a estas (ya sea en ley especial o permitiéndoles ser beneficiarias de la ley Valdés, del Fondo Mixto entre otras)”, declaró el director del grupo TAX, Camilo Béjar.

Fuente: Diario Financiero, 20 de junio de 2019.

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